Cómo ahorrar en seguros, claves para pagar menos

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¿Se puede ahorrar en seguros?

Sí, pero ahorrar en seguros no debería consistir únicamente en buscar la póliza con el precio más bajo.

El precio es una parte de la decisión, pero también hay que comprobar qué cubre el seguro, cuáles son sus exclusiones, cuáles son sus condiciones y si responde realmente a la necesidad que se quiere cubrir.

El Centro Europeo del Consumidor señala que los consumidores pueden comparar los precios de los seguros privados en el mercado.

La comparación resulta especialmente útil cuando se realiza teniendo en cuenta las características del seguro y no solamente su precio.

1. Revisa los seguros que tienes contratados

El primer paso puede ser hacer una lista de todas las pólizas que tienes actualmente.

Por ejemplo:

  • seguro de salud
  • seguro de vida
  • seguro de accidentes
  • seguro del hogar
  • seguro del automóvil
  • otros seguros contratados

No todos los hogares necesitan los mismos seguros ni las mismas coberturas.

Por eso, revisar periódicamente las pólizas permite comprobar si continúan adaptándose a las necesidades actuales.

2. Comprueba qué cubre realmente tu seguro

Antes de comparar precios, es fundamental saber qué estás comparando.

Dos seguros pueden tener precios diferentes porque sus coberturas y condiciones también sean diferentes.

En la documentación precontractual de determinados productos de seguro debe aparecer información sobre el tipo de seguro, las principales coberturas, los riesgos excluidos, las condiciones de pago y la duración, entre otros aspectos.

Por eso, antes de decidirte por una póliza, revisa la documentación y las condiciones.

3. Presta atención a las exclusiones

Las exclusiones son especialmente importantes porque determinan situaciones que quedan fuera de la cobertura.

El Servicio de Reclamaciones de la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones analiza precisamente cuestiones relacionadas con las coberturas y exclusiones recogidas en las pólizas.

También desde los servicios públicos de consumo se recomienda leer atentamente la póliza para conocer qué situaciones están cubiertas y cuáles están excluidas.

Por tanto, cuando compares seguros, no te quedes únicamente con la cifra de la prima.

Lee también las condiciones.

4. Compara seguros antes de contratar

Comparar diferentes opciones puede ayudarte a conocer qué alternativas existen.

Una comparación debería tener en cuenta, entre otros aspectos:

Precio

¿Cuánto cuesta la póliza?

Coberturas

¿Qué situaciones cubre?

Exclusiones

¿Qué situaciones quedan fuera?

Límites

¿Existen límites para determinadas coberturas?

Duración

¿Cuándo comienza y termina el contrato?

Condiciones

¿Qué obligaciones tiene el tomador durante la vigencia?

La información previa del producto de seguro debe facilitar elementos que permitan conocer sus características esenciales y sus principales exclusiones.

5. No elijas un seguro únicamente por su precio

Una póliza más económica no tiene por qué ofrecer las mismas coberturas que otra con un precio superior.

Esto no significa que el seguro más caro sea necesariamente mejor.

Significa que el precio debe analizarse junto con las condiciones del producto.

Por eso, la pregunta adecuada no debería ser solamente:

¿Cuál es el seguro más barato?

También conviene preguntarse:

¿Qué necesito cubrir?

¿Qué cubre cada alternativa?

¿Qué queda excluido?

¿Qué condiciones tiene?

¿Cuál se adapta mejor a mi situación?

6. Revisa tus seguros de salud

Los seguros de salud pueden presentar diferentes condiciones y coberturas.
Por eso, al comparar alternativas es importante comprobar qué servicios están incluidos y cuáles no.
También conviene revisar aspectos específicos de la póliza, como las posibles carencias, exclusiones, copagos o condiciones de acceso a determinados servicios cuando correspondan.
No todos los seguros de salud tienen las mismas condiciones, por lo que la comparación debe realizarse sobre la documentación concreta de cada producto.

7. Revisa tus seguros de vida

El seguro de vida tiene unas características diferentes a las de un seguro de salud o accidentes.
Antes de contratarlo conviene conocer qué cobertura proporciona, quiénes son las personas beneficiarias cuando corresponda y cuáles son las condiciones del contrato.
De nuevo, el precio por sí solo no permite saber si una póliza responde a las necesidades de una persona o familia.

8. Revisa tus seguros de accidentes

Los seguros de accidentes están destinados a cubrir determinados riesgos derivados de accidentes según las condiciones de la póliza.
Al comparar diferentes opciones es necesario revisar qué accidentes están cubiertos, cuáles son las exclusiones y qué prestaciones contempla el contrato.
La información concreta dependerá siempre del producto contratado.

9. Revisa las condiciones antes de renovar

Otro momento adecuado para revisar un seguro es antes de su renovación.
Comprueba las condiciones actuales y valora si siguen siendo adecuadas para tus necesidades.
Si estás estudiando cambiar de seguro, consulta las condiciones del contrato actual y los plazos aplicables antes de tomar una decisión.

Ahorrar en seguros también es comparar bien

Reducir el gasto en seguros no debería consistir en contratar automáticamente la póliza más barata.
Una decisión informada empieza por conocer qué necesidades quieres cubrir, revisar las condiciones actuales y comparar alternativas equivalentes.
De esta forma puedes valorar el precio junto con las coberturas y las condiciones de cada opción.
En una cooperativa de consumo, este proceso puede plantearse además desde una perspectiva colectiva, agrupando necesidades y buscando acuerdos para sus socios.