Cómo ahorrar y reducir los gastos del hogar

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¿Dónde se va el dinero cada mes?

A final de mes puede resultar difícil saber exactamente cuánto dinero se ha gastado y en qué.

Los gastos del hogar no se limitan a las compras del día a día. También existen pagos periódicos, recibos, seguros, servicios contratados y gastos ocasionales que forman parte de la economía familiar.

Por eso, uno de los primeros pasos para ahorrar no consiste necesariamente en gastar menos inmediatamente, sino en saber cuánto se gasta y en qué .

El Banco de España recomienda utilizar un presupuesto familiar para conocer hacia dónde se dirige el dinero, identificar los gastos que pueden priorizarse, reducirse o eliminarse y hacer previsiones para el futuro.

1. Haz un presupuesto de tus gastos

El presupuesto familiar permite tener una visión general de los ingresos y gastos.

Para empezar, puedes anotar durante un periodo determinado:

  • ingresos
  • gastos fijos
  • gastos necesarios
  • gastos ocasionales
  • ahorro

El Banco de España señala que llevar las cuentas al día permite saber en qué se gasta el dinero y facilita identificar aquellos gastos que pueden reducirse o eliminarse. Cliente Bancario

No hace falta empezar con un sistema complicado. Lo importante es registrar los movimientos y mantener el presupuesto actualizado.

2. Diferencia entre gastos fijos y gastos variables

No todos los gastos funcionan de la misma manera. Algunos pagos se mantienen de forma periódica, mientras que otros cambian dependiendo del consumo. Separarlos permite identificar dónde existe margen para modificar el gasto.

Por ejemplo, dentro del presupuesto familiar pueden existir:

  • vivienda
  • alimentación
  • suministros
  • seguros
  • comunicaciones
  • transporte
  • ocio
  • compras ocasionales

La distribución será diferente en cada hogar, por lo que no existe una fórmula universal para ahorrar una cantidad determinada cada mes.

3. Revisa los servicios que tienes contratados

Una de las tareas que puede ayudarte a conocer mejor tus gastos es revisar los servicios que tienes contratados.
Comprueba qué pagas cada mes, qué condiciones tienes actualmente y cuándo se revisan o renuevan los contratos.
En el caso de los seguros, por ejemplo, no conviene fijarse únicamente en el precio. También hay que comprobar qué riesgos están cubiertos y cuáles quedan excluidos.
El Centro Europeo del Consumidor recomienda comparar los precios de los seguros en el mercado y recuerda que la comparación debe referirse a los productos de seguro privados.

4. Compara antes de contratar

Comparar no significa necesariamente escoger la opción que tenga el precio más bajo.

Para realizar una comparación útil hay que comprobar qué ofrece cada opción.

Esto es especialmente importante en servicios en los que las condiciones pueden variar considerablemente.

En los seguros, por ejemplo, la información precontractual incluye aspectos como el tipo de seguro, coberturas, riesgos excluidos, duración y condiciones de pago. Congreso de los Diputados

Por eso, cuando compares un servicio, revisa tanto el precio como las condiciones.

5. Revisa los gastos que se repiten

Los pequeños pagos recurrentes pueden pasar desapercibidos cuando se analizan de forma individual.

Una buena práctica es revisar los movimientos de la cuenta y localizar aquellos pagos que aparecen periódicamente.

Después puedes preguntarte:

¿Lo necesito?

¿Lo utilizo?

¿Las condiciones siguen siendo adecuadas?

¿Existe alguna alternativa que responda a la misma necesidad?

Este ejercicio permite tomar decisiones basadas en los gastos reales del hogar.

6. Establece un objetivo de ahorro

Una vez que conoces tus ingresos y gastos, puedes establecer una cantidad destinada al ahorro.

El Banco de España incluye el ahorro entre las partidas que deben contemplarse en el presupuesto familiar y señala que disponer de un presupuesto ayuda también a realizar previsiones y crear un colchón para gastos inesperados. Cliente Bancario

La cantidad dependerá de la situación económica de cada hogar.

No existe una cifra que sea adecuada para todas las familias.

7. No confundas ahorrar con contratar lo más barato

Ahorrar no significa necesariamente elegir siempre la opción de menor precio.

Una opción barata puede ofrecer menos prestaciones o unas condiciones diferentes.

Por eso, antes de cambiar un servicio conviene comparar:

  • precio
  • condiciones
  • cobertura
  • prestaciones
  • duración
  • posibles exclusiones
  • necesidades reales del hogar

El objetivo debería ser encontrar una opción que se ajuste a lo que realmente necesitas y a tu presupuesto.

El ahorro también puede abordarse de forma colectiva

Además de revisar los gastos individualmente, existen modelos en los que los consumidores se organizan de forma colectiva.

Las cooperativas de consumidores y usuarios tienen precisamente entre sus objetivos procurar bienes y servicios para sus socios y defender y promover sus derechos como consumidores. Xunta de Galicia

Mascato plantea su modelo desde esta perspectiva: reunir a particulares y empresas, agrupar necesidades y buscar acuerdos y beneficios para el colectivo.