A final de mes puede resultar difícil saber exactamente cuánto dinero se ha gastado y en qué.
Los gastos del hogar no se limitan a las compras del día a día. También existen pagos periódicos, recibos, seguros, servicios contratados y gastos ocasionales que forman parte de la economía familiar.
Por eso, uno de los primeros pasos para ahorrar no consiste necesariamente en gastar menos inmediatamente, sino en saber cuánto se gasta y en qué .
El Banco de España recomienda utilizar un presupuesto familiar para conocer hacia dónde se dirige el dinero, identificar los gastos que pueden priorizarse, reducirse o eliminarse y hacer previsiones para el futuro.
El presupuesto familiar permite tener una visión general de los ingresos y gastos.
Para empezar, puedes anotar durante un periodo determinado:
El Banco de España señala que llevar las cuentas al día permite saber en qué se gasta el dinero y facilita identificar aquellos gastos que pueden reducirse o eliminarse. Cliente Bancario
No hace falta empezar con un sistema complicado. Lo importante es registrar los movimientos y mantener el presupuesto actualizado.
No todos los gastos funcionan de la misma manera. Algunos pagos se mantienen de forma periódica, mientras que otros cambian dependiendo del consumo. Separarlos permite identificar dónde existe margen para modificar el gasto.
Por ejemplo, dentro del presupuesto familiar pueden existir:
La distribución será diferente en cada hogar, por lo que no existe una fórmula universal para ahorrar una cantidad determinada cada mes.
Una de las tareas que puede ayudarte a conocer mejor tus gastos es revisar los servicios que tienes contratados.
Comprueba qué pagas cada mes, qué condiciones tienes actualmente y cuándo se revisan o renuevan los contratos.
En el caso de los seguros, por ejemplo, no conviene fijarse únicamente en el precio. También hay que comprobar qué riesgos están cubiertos y cuáles quedan excluidos.
El Centro Europeo del Consumidor recomienda comparar los precios de los seguros en el mercado y recuerda que la comparación debe referirse a los productos de seguro privados.
Comparar no significa necesariamente escoger la opción que tenga el precio más bajo.
Para realizar una comparación útil hay que comprobar qué ofrece cada opción.
Esto es especialmente importante en servicios en los que las condiciones pueden variar considerablemente.
En los seguros, por ejemplo, la información precontractual incluye aspectos como el tipo de seguro, coberturas, riesgos excluidos, duración y condiciones de pago. Congreso de los Diputados
Por eso, cuando compares un servicio, revisa tanto el precio como las condiciones.
Los pequeños pagos recurrentes pueden pasar desapercibidos cuando se analizan de forma individual.
Una buena práctica es revisar los movimientos de la cuenta y localizar aquellos pagos que aparecen periódicamente.
Después puedes preguntarte:
¿Lo necesito?
¿Lo utilizo?
¿Las condiciones siguen siendo adecuadas?
¿Existe alguna alternativa que responda a la misma necesidad?
Este ejercicio permite tomar decisiones basadas en los gastos reales del hogar.
Una vez que conoces tus ingresos y gastos, puedes establecer una cantidad destinada al ahorro.
El Banco de España incluye el ahorro entre las partidas que deben contemplarse en el presupuesto familiar y señala que disponer de un presupuesto ayuda también a realizar previsiones y crear un colchón para gastos inesperados. Cliente Bancario
La cantidad dependerá de la situación económica de cada hogar.
No existe una cifra que sea adecuada para todas las familias.
Ahorrar no significa necesariamente elegir siempre la opción de menor precio.
Una opción barata puede ofrecer menos prestaciones o unas condiciones diferentes.
Por eso, antes de cambiar un servicio conviene comparar:
El objetivo debería ser encontrar una opción que se ajuste a lo que realmente necesitas y a tu presupuesto.
Además de revisar los gastos individualmente, existen modelos en los que los consumidores se organizan de forma colectiva.
Las cooperativas de consumidores y usuarios tienen precisamente entre sus objetivos procurar bienes y servicios para sus socios y defender y promover sus derechos como consumidores. Xunta de Galicia
Mascato plantea su modelo desde esta perspectiva: reunir a particulares y empresas, agrupar necesidades y buscar acuerdos y beneficios para el colectivo.